En la búsqueda de la vida eterna y la salvación, la Biblia nos proporciona una directriz inconfundible: «Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (Mateo 6:33). Esta reflexión se centrará en la importancia de buscar el reino de Dios y su justicia y cómo todo lo demás vendrá por añadidura, sustentado por versículos bíblicos.
En lo que respecta a buscar el reino de Dios, la Biblia nos proporciona varias indicaciones de lo que esto significa. En Lucas 17: 20-21, se nos dice que el reino de Dios no viene con una observación visible, y que no se puede decir, «¡Mira, aquí está!», o «¡Allí está!». Porque, de hecho, el reino de Dios está dentro de nosotros. Esto sugiere que buscar el reino de Dios es un proceso interno, que implica el crecimiento personal y espiritual.
Además, la justicia de Dios, como se describe en la Biblia, se refiere a la moralidad y la ética divina. El Salmo 89:14 dice: «La justicia y el juicio son la habitación de tu trono; misericordia y verdad irán delante de tu rostro.» Por lo tanto, buscar la justicia de Dios implica vivir una vida que refleje estos principios divinos de moralidad, ética, misericordia y verdad.
Pero ¿cómo se relaciona esto con la idea de que «todas estas cosas os serán añadidas»? La Biblia proporciona una respuesta clara a esto también. Filipenses 4:19 dice: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.» Esto sugiere que, si nos centramos en buscar el reino de Dios y su justicia, Dios se encargará de suplir nuestras necesidades materiales y terrenales.
La Biblia también nos proporciona ejemplos de este principio en acción. Por ejemplo, en 1 Reyes 3, Dios se aparece a Salomón en un sueño y le dice que pida lo que quiera. En lugar de pedir riquezas o poder, Salomón pide sabiduría para gobernar justamente sobre Israel. Dios se complace con esta petición y no solo le otorga la sabiduría, sino también riquezas y honor.
Sin embargo, también es importante recordar que buscar el reino de Dios y su justicia no es una garantía de una vida sin problemas. La Biblia está llena de historias de fieles seguidores de Dios que enfrentaron pruebas y tribulaciones. Pero lo que estas historias muestran es que, a pesar de los desafíos, Dios siempre está presente y proporciona consuelo y guía.
En resumen, la Biblia nos alienta a buscar primero el reino de Dios y su justicia. Al hacerlo, estamos eligiendo vivir de acuerdo con los principios divinos de moralidad, ética, misericordia y verdad. Y aunque no estamos exentos de desafíos, podemos tener la seguridad de que Dios suplirá nuestras necesidades y estará con nosotros en cada paso del camino. Como cristianos, debemos hacer de esta búsqueda nuestra máxima prioridad, confiando en que todo lo demás vendrá por añadidura.

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